Logo Logo small

Logo Logo Small

  1. Youtbe
  2. Instagram
  3. Twitter
  4. Facebook
Cortesía

CON DOS GOLES DE GÜELDINI, RAYADOS VENCIÓ A TIGRES EN SEPTIEMBRE DE 1983

24 de Septiembre de 2020. 4:20 pm.

La temporada 1983-84 supuso el inicio de una nueva etapa para el Monterrey. Tras la mala temporada 1982-83, la directiva del Club decidió darle la dirección técnica del equipo al uruguayo Roberto Matosas, quien cuatro años antes había formado parte del área de Fuerzas Básicas de la institución.


Plantel de Rayados para la temporada 1983-1984.

Con Matosas en el timón, los Rayados iniciaron un cambio en el plantel y hasta en su fisonomía: se dejó de lado el color azul rey del uniforme y se adoptó el azul marino y usaron por primera vez las medias rojas.

Además, se contrataron refuerzos de experiencia como Manuel Aranda, Daniel Mora, Reinaldo Güeldini y Daniel Bartolotta.

Los Rayados iniciaron la temporada 1983-84 perdiendo en Zapopan ante los Tecos por la mínima diferencia. En la jornada 2, disputada en el Estadio Tecnológico, el Monterrey obtuvo su primera victoria de la campaña al imponerse 3-2 a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara en el debut de Reinaldo Güeldini como Rayado, quien además abrió el marcador al minuto 17 con un gol de tiro libre desde muy larga distancia.

En la jornada 3, muy temprano en la temporada, los Rayados tenían que visitar el Estadio Universitario para disputar una edición más del Clásico Regiomontano.

Sobre el Monterrey pesaba una larga racha negativa de no ganar en los duelos fraternales. El Monterrey no obtenía el triunfo en los derbis desde el 5 de febrero de 1977, cuando doblegó 3-2 a los Tigres con goles de Milton Carlos, Paco Solís y Juan González.


Roberto Matosas, director técnico de los Rayados en 1983.

Ambos equipos regiomontanos llegaron al esperado duelo en igualdad de circunstancias: un triunfo y una derrota. En los banquillos se enfrentarían también dos técnicos uruguayos: Roberto Matosas y José Etchegoyen.

En los días previos al partido, la prensa local se inclinaba a dar por favorito a los Tigres, tanto por su condición de local como por el resultado de los últimos Clásicos. El sábado 17 de septiembre de 1983 se efectuó el clásico, el número 23 del conteo oficial (aunque hoy sabemos que hubo varios clásicos oficiales que equivocadamente no están dentro del conteo oficial que la prensa realizó).

Roberto Matosas mandó a la cancha el siguiente once titular: Gregorio Cortés; Enrique Mata, Enrique Hugo Esquivel, Álvaro Fuentes y Daniel Mora; Manuel Aranda, Rafael “Xalapa” Ortega y Daniel Bartollota; Reinaldo Güeldini, Miguel Ángel Torres y Francisco Romero.

Durante la primera mitad, los guardametas no fueron exigidos. El partido fue disputado palmo a palmo en todos los sectores de la cancha y los elementes ofensivos de cada equipo fueron prácticamente anulados por las defensivas.

Para el complemento, Matosas no realizó cambios, pero sí animó a sus jugadores a buscar con más ahínco el marco contrario.

Así, mientras Rafael “Xalapa” Ortega y Manuel Aranda controlaban a Tomás Boy y el joven lateral rayado, Enrique Mata, detenía los intentos de ataque Ramón Bastos, los ofensivos de “La Pandilla” lograban poco a poco imponerse en sus duelos personales.


Enrique Mata fue pieza clave en este partido.

“Pancho” Romero Bartolotta, Güeldini y “El Tanque” Torres comenzaron a tener más opciones al frente y los Tigres tuvieron que recurrir a la falta constantemente, decisión que les costaría el partido.

Reinaldo Güeldini, poseedor de uno de los cañones más temidos del futbol mexicano de los años ochenta, tomó el balón para cobrar un tiro libre en el minuto 68. De pierna derecha, Güeldini empalmó el balón desde larga distancia. El esférico botó un par de metros antes de llegar a la portería y el bote tomó un efecto inusual que dejó estático al portero Mateo Bravo. ¡Gol del Monterrey!

Cuatro minutos después, los defensores auriazules le cometieron falta a Francisco Romero unos diez metros fuera del área por el lado izquierdo de la cancha.


Los Rayados asediaron la cabaña felina.

El brasileño Güeldini volvió a tomar el balón y nuevamente sacó un bombazo directo a la portería.

En esta ocasión, el esférico entró pegado al poste derecho del portero y casi a la altura de ese ángulo superior. Otro golazo que hizo inútil el vuelo de Mateo Bravo.

Los Tigres no pudieron reaccionar y los Rayados supieron controlar el balón en el tiempo restante provocando que algunos jugadores felinos perdieran la cabeza.

Por ello, Alejandro Izquierdo se fue expulsado a ocho del final luego de cometerle una dura falta al “Xalapa” Ortega.

Cuando el árbitro Jesús Mercado decretó el final del partido, los jugadores Rayados se abrazaron para celebrar mientras en la tribuna de un atiborrado Universitario, una mayoría vestida de azul y blanco alzaba los brazos para celebrar.

El Monterrey ganó de nuevo en el clásico y daba inicio una nueva era de duelos fraternales.

 


Daniel Bartolotta ofreció un gran partido.

Alberto Barrera-Enderle

  1. Banner 70
  2. Banner 5
  3. Banner 142