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Cortesía

EL DOBLETE DE BERTOCCHI Y LA TARDE MÁGICA ANTE VERACRUZ

30 de Octubre de 2019. 4:31 pm.

El sábado 28 de septiembre de 1974, la Afición Rayada se lanzó desde un par de horas antes al Estadio Universitario, el cual, desde las cuatro de la tarde, ya estaba prácticamente lleno.

La Afición regiomontana estaba ansiosa por ver a los Rayados, que tenían un paso arrollador en la temporada de Liga 1974-75.

En los primeros nueve partidos de la temporada, La Pandilla, dirigida por Ignacio Jáuregui, llevaba cinco triunfos, tres empates y solo una derrota, y en todos los partidos el equipo había logrado al menos un gol.

En los últimos dos encuentros, los Rayados sumaron seis goles a favor por uno en contra y, en total, el equipo llevaba ya 22 goles anotados y ocupaba el subliderato general del torneo. Era un Monterrey ofensivo y explosivo.

En la temporada anterior, el equipo también había sido netamente ofensivo y espectacular y se quedó a minutos de disputar su primera Final de Liga.

La directiva del Monterrey se decidió entonces a ir por más. Mantuvo a todo el plantel titular y, además, lo reforzó con la llegada del mundialista uruguayo Rubén Romeo Corbo, del mexicano José Sánchez y el regreso de Alfredo Jiménez.

De esta manera, “El Gallo” Jáuregui contaba con una variedad impresionante a la ofensiva: Luis Montoya y Nilo Acuña por derecha; Pedro Damián Álvarez y Rubén Romeo Corbo por izquierda; Alfredo Jiménez y Milton Carlos como centros delanteros; además, mediocampistas ofensivos como Francisco Solís y Francisco Bertocchi.


Francisco Bertocchi (segundo de izquierda a derecha en la fila inferior) junto a sus comañeros Rayados en la temporada 1974-75.

En ese entonces, el Monterrey llegó a aportar hasta seis jugadores a la Selección Nacional.

El rival que Rayados enfrentaría esa tarde, en partido correspondiente a la jornada 10, era el Veracruz.

Con el fin de ayudar en la recuperación del balón, Jáuregui decidió alinear de inicio a Edmundo Manzotti, quien prácticamente no había jugado en toda la temporada.

El equipo resintió este movimiento por la falta de acoplamiento y el Veracruz, ante la sorpresa del público, aprovechó para anotar dos goles antes del minuto 30 de acción.

La Afición y el equipo se mostraban desconcertados. Ignacio Jáuregui modificó de inmediato y a los 33 minutos ordenó el ingreso de Francisco Solís en lugar de Manzotti.

De inmediato, los Rayados se acomodaron mejor en la cancha y empezaron a preocupar la cabaña defendida por Enrique Vázquez del Mercado. El primer tiempo terminó con la desventaja de 2-0 para los albiazules, pero una gran historia estaba por escribirse en la segunda mitad.

Jáuregui, entendiendo que la desventaja ya estaba y que daba lo mismo perder por dos goles o por mayor diferencia, apostó el todo por el todo y ordenó al equipo no escatimar en su ida al frente.

 

Le pidió a los laterales, Ricardo Díaz y José Sánchez, subir y conectarse con los extremos: el resultado fue uno de los partidos más memorables de futbol ofensivo que se recuerden.

El Monterrey fue una máquina al frente, bombardeando constantemente la portería jarocha y solo las atinadas intervenciones de Vázquez del Mercado evitaron una goleada mayor.

A los 52 minutos, Pepe Sánchez desbordó por la derecha, centró y Milton Carlos remató para poner el 1-2. Doce minutos después, nuevamente Sánchez taladró por el lado derecho y envió un centro que Milton remató de cabeza para igual el marcador.

El público se volvió loco festejando y coreando el nombre del atacante brasileño. Lo mejor aún estaba por venir. Los Rayados seguían inspirados y volcados hacia al frente.

Solís y Juan González alimentaron de balones a los extremos y laterales al ataque. Bertocchi adelantó líneas y participaba prácticamente como otro centro delantero junto a Milton Carlos.

A los 76 minutos, en jugada personal, Francisco Bertocchi anotó el 3-2. El estallido del público fue inolvidable y todo el estadio coreó el “Monterrey, Monterrey”.

Esto motivó a que el equipo no se diera por satisfecho y buscara más goles. Seis minutos después, nuevamente Pepe Sánchez logró enviar un centro preciso al área. Bertocchi, de derecha, puso el 4-2 definitivo.

Esos fueron los primeros dos goles del “Vikingo” en esta temporada. El público salió feliz por la exhibición de futbol ofensivo que ofreció el Monterrey en la segunda mitad.


Francisco Bertocchi, junto al directivo Alberto Santos.

Uno de los periódicos más importantes de la ciudad tituló la portada de su sección deportiva del día siguiente de esta manera: “Monterrey… ¡Portentoso, inolvidable, avasallador!”.

El cronista deportivo José Ramón García escribió en el Diario El Porvenir: “¡El mayor espectáculo que se pueda imaginar! Gracias, Monterrey”.

Ángel Chávez Córdova escribió: “Busque usted cualquier superlativo y se quedará corto para definir lo que pasó ayer en el Estadio Universitario. Simplemente es muy difícil encontrarlo porque el Monterrey del segundo tiempo fue algo fuera de serie”.

Por último, Ubirajara Chagas, quien recientemente se había reincorporado a nuestra institución como encargado de Fuerzas Básicas, estuvo en el estadio como espectador y al final del partido comentó: “Nunca o casi nunca he visto algo parecido. Fue sublime esta inesperada reacción del Monterrey”.

La alineación que presentó Rayados en ese partido fue la siguiente: José Ledezma; José Sánchez, Gustavo Peña, Guarací Barbosa y Ricardo Díaz; Edmundo Manzotti (Francisco Solís, 33’), Juan González y Francisco Bertocchi; Pedro Damián Álvarez, Milton Carlos y Rubén Romeo Corbo.

CONOCE MÁS SOBRE FRANCISCO BERTOCCHI

Francisco “Tano” Bertocchi nació en Montevideo, Uruguay, el 5 de agosto de 1946. Llegó a nuestro club para la temporada 1973-74 proveniente del equipo Liverpool de su país natal.

Previamente había destacado en clubes como la Liga Deportiva Universitaria de Quito en Ecuador y en el Peñarol de Uruguay.

Su debut oficial con la camiseta del Monterrey ocurrió el 21 de julio de 1973, en el partido de la jornada 2 de la temporada 1973-74 en el que los Rayados vencieron al Guadalajara 1-0 en el Estadio Universitario.

Desde su llegada al equipo, Bertocchi cautivó a la afición rayada por su enorme talento, su futbol ofensivo, su capacidad no solo para abrir el juego y enviar pases certeros, sino también para anotar.

En su temporada de debut anotó 18 goles y conformó una fantástica dupla ofensiva con Milton Carlos, que los llevó a anotar, entre ambos, un total de 40 goles en esa temporada.

“El Vikingo”, como también se le apodaba, permaneció en el equipo hasta los primeros partidos de la temporada 1976-77.

Lamentablemente, durante la temporada 1975-76, una dura lesión lo mantuvo alejado de las canchas por un tiempo considerable. No cabe duda que de haber estado sano, el Monterrey hubiera podido llegar más allá de la Semifinal.

El 17 de noviembre de 1976, Bertocchi alineó por última vez con el uniforme del Monterrey en un partido en el que el Jalisco y los Rayados empataron 2-2 en Guadalajara.

El sábado 4 de diciembre, previo al partido entre Rayados y Chivas, se anunció la partida de Bertocchi. El público le rindió un homenaje y “El Tano” dio una vuelta olímpica agradeciendo a la Afición por su apoyo incondicional.


Francisco Bertocchi se despidió de la Afición Rayada con una vuelta olímpica.

Así se despidió uno de los jugadores que marcaron una época y que fueron fundamentales para que la afición por el futbol en la ciudad creciera.

En total, Bertocchi anotó 37 goles oficiales con la camisa del Monterrey.

Francisco Bertocchi vive en Montevideo, desde donde sigue los partidos del Monterrey en compañía del también exjugador Rayado, amigo, compadre y excompañero en la cancha: Rubén Romeo Corbo.

¡Gracias, Francisco Bertocchi por ser parte de nuestra Historia Rayada!

 

Alberto Barrera-Enderle

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