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EL TRIUNFO DE RAYADOS SOBRE CRUZ AZUL QUE REPRESENTÓ UN PARTEAGUAS EN EL FUTBOL REGIOMONTANO EN 1972

28 de Octubre de 2020. 6:33 pm.

Hay partidos cuya importancia trasciende lo meramente deportivo, que marcan un antes y un después en la historia de un equipo y que quedan grabados en la memoria de varias generaciones de aficionados. El partido entre Monterrey y Cruz Azul de marzo de 1972 es uno de los mejores ejemplos.

En la temporada 1970-71, el Monterrey había sorprendido al mundo del futbol mexicano al terminar en tercer lugar general a pesar de contar con un plantel modesto.

Para la temporada siguiente, el cuadro albiazul mantuvo esa tendencia ascendente en su futbol y se consolidó como uno de los serios aspirantes al título.

El Cruz Azul, por su parte, aunque contaba con pocos años en el máximo circuito, se había ganado un lugar entre los más importantes al coronarse campeón de liga en los torneos 1968-69 y México 70.

Para la temporada 1971-72, el Cruz Azul decidió mudarse de la pequeña ciudad de Jasso, Hidalgo a la Ciudad de México con el fin de captar más aficionados.

Su primer partido como equipo capitalino y con el Estadio Azteca como sede fue en la jornada 2 de esa temporada el 6 de noviembre de 1971 y su primer rival fueron precisamente los Rayados.

El Monterrey se paró con autoridad y venció a la Máquina en el Azteca 3-1 con dos goles de Alfredo “Alacrán” Jiménez y uno del defensor argentino Daniel Ernesto Musante.


Daniel Ernesto Musante anotó en el primer partido que disputó como local el Cruz Azul en el Estadio Azteca.

Tras perder en casa ante el Monterrey, el Cruz Azul no volvería a ser derrotado en el resto de la primera vuelta.

El cuadro cementero ligó 16 partidos sin perder y, de esta manera, llegó al Tecnológico posicionado en el primer lugar de la tabla general. Los Rayados, por su parte, se encontraban en la tercera posición de la tabla general.

El partido, como podría esperarse, generó una gran expectativa entre la afición regiomontana. Desde días antes del partido los boletos se agotaron.

Uno de los principales problemas que afectaban a la Afición Rayada que asistía al Tecnológico los sábados por la noche era la falta de transporte público.

Para esta ocasión, la directiva y las autoridades municipales, encabezadas por don Leoncio Montemayor (director de tránsito y aficionado rayado de pura cepa), acordaron garantizar la oferta de transporte público al ordenar que al menos cien camiones y cincuenta peseros salieran desde la Plaza Zaragoza (hoy Macroplaza) hacia el Tecnológico.

El día llegó. El calendario del torneo de liga marcaba que en esa jornada 19 se enMonterrey y Cruz Azul el sábado 4 de marzo de 1972 a las 20:00 horas en el Estadio Tecnológico.

Los 32 mil boletos disponibles estaban agotados, pero miles de personas acudieron al estadio con la finalidad de conseguir un boleto y presenciar el tremendo choque de colosos.


El Estadio Tecnológico rompió récord de asistencia en ese partido.

La directiva rayada no estaba acostumbrada a organizar partidos para tal multitud. Apenas un año antes, las entradas promediaban 8 mil aficionados en el Tecnológico y el equipo estaba en números rojos. Incluso, corrió el rumor de que el equipo sería vendido a otra ciudad.

Sin embargo, tras la llegada de Alberto Santos en 1971 a la presidencia del equipo, las entradas comenzaron a mejorar considerablemente, pero lo acontecido en este partido ante Cruz Azul no había sucedido nunca en la historia del futbol regiomontano.

Las autoridades del estadio se vieron rebasadas y en conjunto con la directiva decidieron abrir las puertas para que cerca de 8 mil personas que no habían conseguido boleto entraran y se acomodaran donde fuera posible.

El registro oficial marcó 32 mil aficionados, pero extraoficialmente se contabilizaron más de 40 mil aficionados. Muchos de ellos se colocaron en la pista de atletismo alrededor de la cancha.

El partido estuvo cerca de ser suspendido, pero, luego de que la directiva dialogara con el árbitro Horacio Fernández y con el técnico cementero, Raúl Cárdenas, el partido se realizó.

El árbitro condicionó al público que estaba sobre la cancha a que se comportara adecuadamente y así sucedió.

La enorme asistencia y el apoyo que mostró la afición en todo momento impulsó al Monterrey que dirigía Ignacio “Gallo” Jáuregui a ofrecer un partido inolvidable a pesar de tener las ausencias por lesión de Guarací Barbosa, Milo Cruz y Víctor Sánchez.

Por ello, Jáuregui envió a la cancha la siguiente alineación: Javier Quintero; Magdaleno Cano, Daniel Haro, Daniel Ernesto Musante y Vicente Álvarez; José “Dumbo” Rodríguez, Juan Manuel Olague y Ubirajara Chagas; Francisco Avilán, Alfredo “Alacrán” Jiménez y José Luis “Gorras” Guerrero.

Enfrente, el Monterrey tenía a un equipo que haría historia en esa década con nombres ilustres en la historia del futbol mexicano.

La alineación que presentó Raúl “Güero” Cárdenas estuvo conformada por: Miguel “Gato” Marín; Marco Antonio Ramírez, Javier “Kalimán” Guzmán, Alberto Quintano y Javier Sánchez Galindo; Jesús Prado, Héctor Pulido, Cesáreo Victorino, Fernando Bustos; Horacio López Salgado y Eladio Vera.

Inició el partido y muy rápidamente el Monterrey se puso al frente con el gol número 46 de Ubirajara Chagas como Rayado. “Bira” cobró un tiro libre que se incrustó en la base izquierda del poste defendido por el legendario “Gato” Marín, quien se quedó petrificado viendo el disparo del estelar brasileño rayado. Con ese gol, “Bira” alcanzó a Raúl Chávez de la Rosa como el máximo goleador en la Historia del Club hasta ese momento.


Ubirajara “Bira” Chagas abrió el marcador.

El resto del primer tiempo, “La Pandilla” borró de la cancha a la Máquina, aunque no logró aumentar el marcador. En el complemento, lejos de cuidar el marcador, los Rayados salieron a ampliar la diferencia.

En el minuto 59, Alfredo Jiménez recuperó un balón en los linderos del área cementera y se apoyó en el “Gorras” Guerrero, quien desde la banda izquierda envió un centro pasado a segundo palo. Quintano intentó cortar, pero no alcanzó. El balón le quedó al “Potrillo” Avilán quien, de cabeza, regresó el balón para Ubirajara Chagas. El brasileño prendió el balón de primera con la pierna derecha para cruzar a Marín y poner el 2-0 y desatar la locura en el Tecnológico. Con ese gol, “Bira” superó a Raúl Chávez y se posicionó como el máximo goleador Histórico Rayado hasta ese entonces.

Las porras y los gritos “¡Mon-te-rrey!, ¡Mon-te-rrey!” retumbaron en las distintas gradas del estadio.

El Cruz Azul estaba desorientado, por lo que Cárdenas envió a la cancha a Juan Manuel Alejándrez en sustitución de Jesús Prado, pero el cambio sirvió de poco porque dos minutos después, en el 62’, Paco Avilán robó un balón poco antes del medio campo y de inmediato filtró largo para Jiménez. “El Alacrán”, con su característica velocidad, se llevó por piernas a Quintano y, al entrar al área, disparó sobre la salida de Marín para poner el lapidario 3-0. Para entonces, el Tecnológico era una auténtica fiesta.


Alfredo “El Alacrán” Jiménez anotó el tercer gol del partido.

A los 78’, Jáuregui decidió reforzar el medio campo: sacó a “Bira” y envió al campo a Edmundo Manzotti. Minutos antes del final del partido, el árbitro señaló un penal a favor del Cruz Azul por una mano dentro del área. El goleador Horacio López Salgado tomó el balón, pero su disparo salió por un lado de la portería.

Poco después, el árbitro decretó el final del partido. Contundente triunfo rayado pulverizando la racha invicta del Cruz Azul.

Más allá de lo deportivo, este partido es considerado un parteaguas en la historia del futbol regiomontano.

Estaba claro que la afición por el futbol estaba alcanzando un nivel inédito en la ciudad de Monterrey. Una nueva generación de niños y jóvenes regiomontanos se decantaban ahora por el balompié.

La entrada récord para el Monterrey y para el Tecnológico convenció a Alberto Santos y a la directiva a seguir apostando por este deporte y por este equipo.

A partir de entonces, las grandes entradas se mantendrían y provocarían que la directiva tomara la decisión de llevarse al equipo al Estadio Universitario en 1973 para recibir más aficionados.

El futbol se convirtió en el deporte más popular en Monterrey en los años 70 y el partido ante Cruz Azul fue la primera prueba de esta tendencia que habría de consolidarse en los siguientes años.


Ubirajara Chagas y Alfredo “El Alacrán” Jiménez festejaron en grande.

Alberto Barrera-Enderle

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