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Cortesía

RAYADOS: 60 AÑOS ININTERRUMPIDOS EN PRIMERA DIVISIÓN

20 de Marzo de 2020. 11:03 am.

Este 20 de marzo se cumplen sesenta años de uno de los títulos más importantes en la historia del Club de Futbol Monterrey: el Campeonato de liga de la Segunda División de la temporada 1959-60, el cual le permitió a los Rayados ascender al máximo circuito y permanecer, desde entonces, en la máxima categoría del futbol mexicano.

Actualmente, los Rayados son los vigentes Campeones de la Liga MX, de la Liga de Campeones de la CONCACAF y de la Liga BBVA MX Femenil. Además, son finalistas de la Copa MX.

Sin embargo, la gran historia que nuestro equipo ha escrito en las últimas décadas ha sido posible gracias a la hazaña conseguida por aquel plantel que se coronó campeón de la Segunda División el 20 de marzo de 1960 al vencer 3-0 al Orizaba en el Estadio Tecnológico.

La historia de ese campeonato comenzó a escribirse desde 1957.

Tras la breve experiencia de los Rayados en el máximo circuito en la temporada 1956-57, el presidente del club, el Dr. Carlos Canseco, comprendió que, si quería volver a la Primera División y después, mantenerse en ella, era necesario armar un plantel competitivo.

De esta manera, logró con mucho esfuerzo retener a los jugadores estelares y siguió contratando grandes figuras.

En las temporadas 1957-58 y 1958-59, los Rayados conformaron un equipo espectacular y vistoso. Lamentablemente, aunque en ambas campañas el equipo se quedó muy cerca de la gloria para el ascenso, no logró su cometido.

La fuerte inversión que realizó el Dr. Carlos Canseco en esos años le pasó factura. Él y sus socios habían puesto en riesgo sus patrimonios personales para sostener al Club.

Llegó el momento en el que no era posible seguir manteniendo al equipo. Las deudas asfixiaban a la directiva.

Afortunadamente, otro grupo de aficionados al equipo salió al rescate. En mayo de 1959, un grupo de empresarios locales decidió conformar un comité para ayudar al Dr. Canseco y hacerse cargo de los destinos del Club.

En julio de 1959, las negociaciones llegaron a buen término. La administración de los Rayados del Monterrey (cuya razón social era Asociación Deportiva Monterrey), tanto en lo deportivo como en lo económico, estaría a cargo del nuevo Comité Ejecutivo Pro Equipo de Futbol Monterrey.

La nueva directiva quedó organizada de la siguiente manera: Javier Madero, presidente. José Rivero Azcárraga y Othón Ruiz fueron asignados ambos como vicepresidentes. El secretario fue Mario Castillejos; el tesorero: Domingo Benavides. El gerente designado fue el señor Leopoldo Urdiales y como vocales fueron nombrados el Ing. José Maiz Mier y Lorenzo Garza Sepúlveda.

Desde su llegada, la nueva directiva afirmó que haría una fuerte inversión para sostener al equipo y prometió abiertamente que ascenderían a la Primera División. Esta promesa fue el encabezado de los periódicos locales el día en que comenzó la temporada de liga 1959-60.

Como técnico del equipo, designaron al experimentado defensor argentino Héctor “Cacho” Uzal, quien además se mantuvo como jugador del plantel.

La temporada inició el 19 de julio de 1959 y la primera víctima de ese poderosos equipo Rayado fue La Piedad.

Desde la primera jornada, los Rayados iniciaron a tambor batiente y lideraron la tabla general.

A mitad de temporada, y viendo que las posibilidades de ser Campeones aumentaban, la directiva decidió que Uzal se dedicara solamente a jugar y contrató al técnico mexicano Diego Mercado.

El reto no fue sencillo para el entrenador, quien tomó al equipo en el primer sitio de la tabla general. Tenía mucho que perder en caso de que se le cayera el equipo.

Afortunadamente no fue así. La mayoría del plantel albiazul buscaba la revancha del título que se les había negado en los dos años anteriores, por lo que en ningún momento bajaron la guardia.

El 13 de marzo de 1960, los Rayados visitarían a su acérrimo rival: los Jabatos de Nuevo León.

Este equipo había tenido problemas económicos, por lo que, antes de concluir el torneo, la Universidad de Nuevo León tomó las riendas de ese club para rebautizarlo como Tigres de la UdeNL (la universidad aún no era autónoma).

Ese sería el primer clásico oficial entre Rayados y Tigres. Para estos, significó su primer partido en su historia. Para los Rayados, en cambio, un triunfo los pondría prácticamente en Primera División.

Los Tigres fueron el local administrativo en el Estadio Tecnológico (el Estadio Universitario fue construido hasta 1967). Los Rayados lograron imponerse 2-0 con goles de Agustín “Chiras” Prieto y del argentino José Antonio “Moro” Juárez.

El triunfo en el primer clásico le dio a los Rayados la ventaja de depender de ellos mismos para coronarse el siguiente fin de semana.

El siguiente rival era el Orizaba y un triunfo del Monterrey dejaría al equipo de Ciudad Madero sin posibilidades de alcanzar a los Rayados.


El plantel Rayado que disputó el partido decisivo contra el Orizaba.

La cita asignada para hacer historia fue el domingo 20 de marzo de 1960, a las 15:30 en el Estadio Tecnológico.

Diego Mercado envió a la cancha a la siguiente alineación: Humberto Gama; Pablo Thompson, Héctor Uzal y Jesús “La Chuta” Medina; Eugenio Almirón y Ángel Lama; Agustín Prieto, Julián Briseño; Gustavo Cuenca, José Antonio Juárez y Nicolás Téllez.

Desde horas antes al inicio del encuentro, el estadio se encontraba abarrotado por los 18 mil aficionados, aforo máximo con el que contaba el Tecnológico originalmente.

La tensión que se sentía en el ambiente se convirtió rápidamente en alegría. Apenas a los cuatro minutos, Gustavo “Gato” Cuenca armó una gran jugada por la banda derecha. Antes de llegar a línea de fondo, envió su centro al área para “El Moro” Juárez, quien, de manera inteligente, retrasó un poco para la entrada de Julián Briseño, quien, de primera intención, sacó un disparo potente e imparable. El gol de Briseño desató la locura en la tribuna y en la cancha propició que solo hubiera un equipo sobre el terreno: el Monterrey.

Los Rayados dieron un gran partido contra Orizaba.

Siete minutos después, Briseño nuevamente protagonizó una jugada de gol. Tomó el balón en tres cuartas partes de la cancha y filtró para Cuenca. El famoso “Gato” entró al área y, cuando se disponía a disparar, fue derribado. El árbitro Ramiro García decretó la pena máxima. José Antonio “Moro” Juárez, el goleador argentino del equipo, tomó el balón. Pitó el árbitro y, con seguridad, Juárez puso el 2-0.

En el minuto 26 del primer tiempo, Nicolás “Pipo” Téllez cobró una falta por la banda derecha con un centro peligroso al área visitante. El portero del Orizaba, Acevedo, rechazó con el puño. Briseño ganó el rechace peinando el balón hacia atrás en donde apareció Eugenio Almirón, quien, de aire, sacó un fogonazo cruzado impresionante para el 3-0 y desatar la fiesta en la tribuna.

Los Rayados sobrellevaron el resto del partido, conteniendo sin mucho problema los tímidos ataques del cuadro visitante.

Cuando finalmente el árbitro García decretó el final, los jugadores y la Afición comenzaron el festejo.

Muchos aficionados lograron bajar a la cancha para cargar en hombros a sus héroes. La promesa realizada en julio de 1959 por la nueva directiva y el plantel estaba cumplida: eran los Campeones y los Rayados regresaron a la Primera División, en donde han permanecido de manera ininterrumpida por sesenta años.

Humberto Gama fue cargado en hombros por los Aficionados al final del partido.

De hecho, el Monterrey es el cuarto equipo con más años de manera consecutiva en el máximo circuito, solo por debajo de América, Chivas y Toluca.

Cabe resaltar que América y Chivas no tuvieron que ganarse el ascenso a la Primera División, pues los azulcremas pertenecían a la Liga Mexicana y llegaron al primer torneo de la Federación Mexicana de Futbol (entonces llamado Campeonato de Primera Fuerza de la FMF) cuando la Liga Mexicana se fusionó con la Liga Nacional en 1923.

Por su parte, las Chivas de Guadalajara pertenecían a la Liga de Occidente y en 1943 se unieron a la entonces llamada Liga Mayor de la FMF (hoy Liga BBVA MX).

El Toluca llegó al máximo circuito al coronarse Campeón de la Segunda División en 1953.

Triunfos memorables vendrían a continuación, grandes figuras y leyendas que han enriquecido nuestra historia e incrementado nuestro palmarés, pero nada de ello hubiera sido posible sin el título conseguido por estos jugadores.


El festejo de los jugadores al obtener el pase al máximo circuito.

A continuación, la lista completa del plantel de los Rayados de la temporada 1959-60:

Porteros: Humberto Gama y Filemon “Bragaña” Torres. Defensas: Pablo Thompson, Héctor Uzal (además fungió como DT la primera mitad de la temporada), Ignacio de la Mora, Jesús “La Chuta” Medina, Ignacio “Zorro” Vargas y Luis Ornelas. Mediocampistas: Eugenio Almirón, Ángel Lama, Humberto Terrón, Augusto Arrasco, Max Muro, Rubén Aparicio y Salvador Vargas. Delanteros: Agustín “Chiras” Prieto, José Luis Garduño, Nicolás “Pipo” Téllez, José Antonio Juárez, Gustavo Cuenca, Miguel Burela y Julián Briseño. Director Técnico: Diego Mercado.

A todos ellos, así como a la directiva de esa temporada, y al doctor Carlos Canseco, por el enorme esfuerzo para cimentar la historia de nuestro club, les agradecemos por ser parte de la Historia Rayada.

Alberto Barrera-Enderle

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