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Cortesía

EL GOL DEL “XALAPA” ORTEGA ANTE CHIVAS QUE PUSO A RAYADOS EN SU PRIMERA FINAL

16 de Octubre de 2019. 7:28 pm.

Desde la temporada 1983-84, la Directiva y Cuerpo Técnico de los Rayados de Monterrey decidieron apostar fuerte por las Fuerzas Básicas del Club.

Diseñaron todo un plan para sacarle el mayor provecho futbolístico a la gran camada de jóvenes que tenían en sus equipos inferiores.

Jóvenes promesas como Enrique Mata, Cuauhtémoc Vargas, Héctor “Tito” Becerra y Francisco Javier “El Abuelo” Cruz debutaron esa temporada y el equipo llegó hasta los Cuartos de Final, en donde fue eliminado por el Club América.

En la siguiente campaña, el equipo tuvo dificultades y Roberto Matosas dejó la dirección técnica del Club a mitad de torneo. En su lugar llegó un hombre institucional: Francisco Avilán, quien llevaba años trabajando en las Fuerzas Básicas del Club.

Los resultados no podrían darse de la noche a la mañana, pero la Directiva fue paciente y apostó por su proyecto. Poco a poco, el estratega fue imprimiendo su sello y estilo de juego.

A lo largo de toda esa temporada, ya fuera con Matosas o con Avilán, el debut de jóvenes talentosos continuó y aparecieron nombres como Missael Espinoza, Héctor Gamboa, Rito Luna, Antonio González, Guillermo Muñoz, Román Ramírez y Jorge Negrete.


Reinaldo Güeldini, Héctor Gamboa y Rafael “Xalapa” Ortega.

TORNEO MÉXICO 86

Debido a los preparativos de la Copa Mundial de Fútbol de 1986, la temporada 1985-1986 tuvo que dividirse en dos torneos: uno muy corto, el PRODE 85 (con apenas 8 juegos), y el México 86 (de 18 jornadas más liguilla)

En el primero, los Rayados no tuvieron éxito, aunque continuó el debut de canteranos con el defensa Armando Rivas.

Para el Torneo México 86, Avilán preparó a su equipo a conciencia. Contaba con todos esos jóvenes talentosos, pero aún inexpertos.

Además, contó con otros canteranos de mayor experiencia: Joel García, Pedro Campa, Francisco Romero, Jesús “Wama” Contreras y Alfonso Rodríguez, apuntalados por tres brasileños: Mario de Souza Mota “Bahía”, Vilson Tadei y Reinaldo Güeldini, y dos mexicanos de experiencia: Daniel MoraRafael “Xalapa” Ortega.

El Monterrey tuvo un rendimiento espectacular. Terminó de líder general con 29 puntos, producto de 13 partidos ganados, tres empatados y solo dos derrotas (en esa época se otorgaban dos puntos por victoria).

Además, “La Pandilla” anotó 43 goles y solo recibió 18. Avilán logró consolidar un cuadro veloz y dinámico, que presionaba al rival en toda la cancha y que era letal en el ataque.

Prácticamente todos los elementos titulares anotaron algún gol: “El Abuelo” terminó de líder goleador con 14 dianas y se convirtió en el primer Campeón de Goleo en la historia de los Rayados.

Güeldini incluso anotó un gol olímpico y hasta el portero Jesús “Wama” Contreras metió un gol de portería a portería. Era un cuadro espectacular. La comunión entre la Afición y el equipo estaba en su punto más alto.

Las crónicas de los periódicos de aquellos días en otras plazas como Guadalajara narran que el público asistía en grandes cantidades en otras ciudades para ver el futbol alegre y ofensivo del Monterrey.

Finalmente, llegó la Liguilla. Los Rayados vencieron al Atlante con un contundente global de 6-0 en los Cuartos de Final y accedieron, de esta manera, a su cuarta Semifinal en la historia.

En las tres Semifinales anteriores —todas en los años 70—, el Equipo había perdido de manera angustiosa.

En esta ocasión el rival fue el Guadalajara, dirigido por el exjugador Rayado, Alberto Guerra. El partido de ida, jugado en el Jalisco, parecía que terminaría sin goles.

Sin embargo, aparecieron “Los compadres del gol”: “El Abuelo” Cruz y “Bahía”, quienes se combinaron para que el brasileño anotara en el minuto 91 el gol del triunfo Rayado.

El sábado 22 de febrero de 1986, la Afición llenó el Estadio Tecnológico desde dos horas antes del partido. Entre felicidad y nervios recibieron al equipo con las porras: noventa minutos separaban a “La Pandilla” de llegar a su primera Final.

El árbitro Mendoza Guillén dio inicio al partido. Fue un duelo trabado. Ninguno de los dos cuadros lograba imponer condiciones.

Los minutos corrían y aunque Rayados mantenía la ventaja en el global, un probable gol del Guadalajara podría alargar el partido.

Llegó el minuto 64. Reinaldo Güeldini cobró un tiro de esquina en la portería norte. Centró templado y el capitán del Equipo, Rafael “Xalapa” Ortega, apareció para anotar y sentenciar la eliminatoria.

Tuvo que aparecer el de experiencia para darle la tranquilidad al Equipo y a la Afición.

El ambiente que se desató en las tribunas fue inolvidable. Los cánticos y porras de “¡Uno!, ¡uno!, ¡uno!” y la canción “Live is Life” de Opus adaptada con el coro de “Mon-te-rrey” retumbaron en las gradas.

Llegó el silbatazo final y era realidad: los Rayados estaban en la Gran Final por primera vez en su historia. El testarazo del “Xalapa” concretó ese sueño largamente anhelado de un torneo que, a la postre, terminaría dándoles su primer título de liga.


Rafael “Xalapa” Ortega (segundo de izquierda a derecha en la fila inferior) con el plantel Rayado Campón del Torneo México 1986.

En aquella tarde, Francisco Avilán envió la siguiente alineación: Jesús Contreras; Joel García, Rito Luna, Pedro Campa y Guillermo Muñoz (Daniel Mora, 83’); Héctor Gamboa, Rafael Ortega y Reinaldo Güeldini; Héctor Becerra (Vilson Tadei, 50’), Mario de Souza Mota y Francisco Javier Cruz.

Conoce más de Rafael “Xalapa” Ortega

- Nació el 23 de septiembre de 1956 y llegó a Monterrey para la temporada 1982-83, bajo Vicente Pereda y proveniente del Veracruz de la Segunda División.

- Su debut oficial con la camiseta del Monterrey fue el sábado 4 de septiembre de 1982, en partido de la Jornada 1 del torneo de Liga 1982-83, en el que Rayados y, precisamente, Chivas terminaron empatados sin goles en el Estadio Tecnológico.

- Su primer gol como rayado lo anotó el 23 de octubre de 1982, en partido de la Jornada 9. Ese gol sirvió para que el Monterrey empatara a dos con el Tampico Madero.

- A su llegada a Monterrey, Rafael Ortega jugaba principalmente como volante ofensivo. Con el tiempo, lo fueron acomodando más en la contención, posición en la que se desempeñó la mayor parte del tiempo en su estancia con Rayados.

Rápidamente se convirtió en un elemento de confianza y en un jugador indispensable para el equipo. Sin importar que pasaran los años y los técnicos, el “Xalapa” fue prácticamente insustituible en los 7 años que defendió la camiseta del Monterrey.

- Era un jugador muy completo y rendidor: organizaba el ataque, defendía, recuperaba balones y anotaba goles.

- En la inolvidable temporada México 86, Rafael “Xalapa” Ortega fue el Capitán del equipo que obtuvo el primer título de Liga en la historia de nuestro Club.

- Además, el “Xalapa” fue el único futbolista del plantel que participó en los 24 partidos completos de esa temporada.

- Ortega se caracterizó por ser uno de los jugadores más regulares del equipo durante la década de los 80.

- Su nivel siempre fue muy competitivo. Su enorme entrega y clase le permitieron ser considerado como uno de los mejores medios de contención en la historia de nuestro Club.

- Participó en más de 220 partidos de liga y casi 240 partidos oficiales.

- En total, anotó 47 goles oficiales (44 de liga, 2 de copa y 1 de CONCACAF).

Sin duda, el “Xalapa” es uno de los grandes ídolos en la historia del Club de Futbol Monterrey.
¡Gracias, Rafael Ortega, por ser parte de nuestra Historia Rayada!

Alberto Barrera-Enderle

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